La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Ligero como el ave de San Lucas.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Nadie ha visto el día de mañana.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Todas las horas hieren. La última mata.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
De hoy a mañana se cae una casa.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
En todas partes tiene la semana su martes.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
La uva no es uva, hasta que está madura.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
A la hora de la quema se verá el humo.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.