A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
El que con lobos anda a aullar aprende.
El trabajo por la mañana vale oro.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Va como honda que lleva el diablo.
Atender y entender para aprender.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Tiene el sartén por el mango.
Por unos pierden otros.
Para poca salud, más vale morirse.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
La barca pasa, pero el río queda.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Hasta los animales se fastidian.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Gran mal padece quien amores atiende.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Vivir es morir lentamente.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
A ese andar, llévalos mi baca.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Estas son de mi rodada.
No hay zurdo bueno.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
No dejar títere con cabeza.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Al pan, pan. Al vino, vino.
Reza, pero no dejes de remar.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.