Chico bache y grande caída.
La muerte es puerta de la vida.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Sacar los trapos al sol.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Hay que poner remedio a tiempo.
No saber una jota.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El que sigue la caza, ése la mata.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Pensando en pajarito preña'o
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Pan y vino andan camino.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Tal padre, tal hijo.
La mala vida acaba en mala muerte.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Una manzana roja invita piedras.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Ir por lana y volver trasquilado.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
No eches toda la carne al asador.