¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
La mano perezosa, pobre es.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La condición hace al ladrón.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
A mejor cazador se le va la paloma.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El cantar, alegra el trabajar.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Cántaro roto para tiesto vale.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
A buena barbechera, mejor sementera.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Más vale prevenir que curar.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Quien se casa, mal lo pasa.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Las cosas en caliente pegan.
Con el callar, vencerás.