Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Sayo que otro suda, poco dura.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Le dan la mano y se toma el pie.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Al que le pique, que se rasque.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Papel, testigo fiel.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
La vida es un soplo.
Dame dineros y no consejos.
La unión hace fuerza.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Una obra mala, con una buena se paga.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Gota a gota, la mar se agota.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El que la hace, la paga.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.