A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Por puerta abierta ladrones entran.
Dame rojura y te daré hermosura.
No hay año sin desengaño.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Que no te den gato, por liebre.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Dar una de cal y otra de arena.
Las palabras se las lleva el viento.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Cada pez en su agua.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Nunca para el bien es tarde.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Estás probando tu propia medicina.
Darle a uno mala espina.
No hagas mal y no habrás miedo.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Honra sin provecho la digo pecho.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
De tal palo tal astilla.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Salir junto con pegado.
Barco grande, ande o no ande.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Es de bien nacido ser agradecido
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Fue sin querer...queriendo.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.