Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Llenarle la cuenca a alguien.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Dar con la puerta en la cara.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Habiendo don, tiene que haber din.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Se las sabe por libro
Ser amable es ser invencible.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Entre más apuro menos prisa.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
La variedad place a la voluntad.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Araña de día, carta o alegría.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Lo bueno dura poco.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Contigo, pan y cebolla.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Adonde no te llaman, no vayas.
Fue por lana y salió trasquilado.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Al amigo con su vicio.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Maestre por maestre, seálo éste.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.