Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Mata, que Dios perdona.
No te metas donde salir no puedas.
Yo para ser feliz quiero un camión.
De desgraciados está el mundo lleno.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Lo tragado es lo seguro.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Ocurre en las mejores familias.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Lo imposible, en vano se pide.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Hay que dar para recibir.
Burro cargado, busca camino.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Todo tiene solución menos la muerte.
Un ten con ten para todo está bien.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
A quien dan, no escoge.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Aquel que guarda siempre tiene.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Te casaste, te entera.
Emborrachar la perdíz
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
De buena casa, buena brasa.
Para el solano, agua en mano.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.