Pereza, llave de pobreza.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Deja la bola rodar, que ya parará.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
La caza y los negocios quieren porfía.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Al buen día, métele en casa.
Al mal tiempo, buena cara.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Fiate de Dios y no corras.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Cada necio quiere dar su consejo.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Emprestaste, perdiste al amigo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Estar en tres y dos.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Ha de salir la corneja al soto.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
El que primero llega, ése la calza.
La buena ropa abre todas las puertas.
Lo que va viene.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Te va a atropellar un carrito de helados.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Al que le venga el guante que se lo calce.