De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El que guarda, halla.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
No hagas trampa en que caigas.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Quien bien imagina, llámese adivina.
No des consejo a quien no te lo pide.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Quien casa una hija, gana un hijo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Casa y potro, que lo haga otro.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
A la virtud, menester hace espaldas.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
A donde va encuentra un problema
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
A caballo que se empaca, dale estaca.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
La felicidad es como un león insaciable
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Ser el último orejón del tarro.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
El que del campo viene, cenar quiere.
No te metas donde salir no puedas.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.