Donde no hay, por demás es el buscar.
No hay tu tía.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
A creer se va a la iglesia.
La prisa será tardar.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
La esperanza no llena la panza.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Tras buen soplo, buen sorbo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
El que se brinda se sobra.
Buena fama, hurto encubre.
Mucho apretar, listo aflojar.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
La mayor ventura, menos dura.
En carrera larga hay desquite.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La paciencia es el puerto de las miserias.
A veces perdiendo se gana.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Al loco y al toro, dale corro.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Come y bebe, que la vida es breve.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Quien primero viene, primero tiene.
A fin de año, remienda tu paño.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.