Cada ollero alaba su puchero.
El que tiene buba, ése la estruja.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
El llanto es el privilegio del hombre.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Si se rasca, es porque le pica.
Hay de todo en la viña del Señor.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Otoño entrante, barriga tirante.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
El buen cirujano, corta por lo sano.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Oro es, lo que oro vale.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Casa oscura, candela cuesta.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Puta y fea, poco putea.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
El hombre después que le roban, pone candado.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Bien está cada piedra en su agujero.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Vino sacado hay que gastarlo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Quien lee y escribe no pide pan.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Bodas largas, barajas nuevas.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Oveja que bala, bocado que pierde.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Dificulto que el chancho chifle.
Más tiran dos tetas que dos carretas.