Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Llueve sobre mojado.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
O la bebes o la derramas.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
No hay quinto malo.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Buey muerto, vaca es.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El perro flaco todo es pulgas.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Las paredes tienen oidos.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Para los Santos, nieves en los cantos.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Es más puntual que un ingles.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Si se rasca, es porque le pica.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Cada ollero alaba su puchero.
Muerte y venta deshace renta.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Tras el buen comer, ajo.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
El llanto es el privilegio del hombre.