A la vejez aladares de pez.
Visitas, pocas y corticas.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Inclinar la balanza.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
No hay alegría sin aflicción.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
Esto está color de hormiga.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
En mala casa, mal amo y mala masa.
El buen vino resucita al peregrino.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Nunca con menores, entables amores.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La envidia es carcoma de los huesos.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
No escupas contra el viento.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.