No hay cosa que no tenga su contra.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
De dientes pa'fuera.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Ningún rencor es bueno.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
No hagas leña del árbol caído.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
El que no corre, vuela.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
La medicina cura, la naturaleza sana.
En casa pobre no hay mujer buena.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Al son que le toquen bailan.
De cuero ajeno, correas largas.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Para aprender, perder.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
El que se fue a León perdio su sillón.
Nunca es mal año, por mucho trigo.