No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Sementera temprana, de cien una vana.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Boca ancha, corazón estrecho.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Mal huye quien a casa torna.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Que mañana hay misa para los sordos.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Leche y vino, veneno fino.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La labranza no tiene acabanza.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Con pan, hasta las sopas.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Al mal dar, tabaquear.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Tiene más cuentas que un rosario.
No juzgues el barco desde tierra
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
A mucho vino, poco tino.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Cuanto menos bulto más claridad.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.