El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Juez con prisa, juez que yerra.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Harto da quien da lo que tiene.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Burro que piensa bota la carga.
Casa de esquina, para mi vecina.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
A causa perdida, mucha palabrería.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Al freír será el reír.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Olla remecida u olla bien cocida.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El que es pendejo ni de dios goza.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
El pez grande se come al chico.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
El que presta, a pedir se atiene.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
En casa pobre, pocos cuentos.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Buena razón quita cuestión.
Mente sana, cuerpo sano.
Quien siembra, siega.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Dame pan y dime tonto.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
No hay mejor red que la que coge el pez.