La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Aseada aunque sea jorobada.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Para su madre no hay hijo feo.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Conócete a ti mismo.
La excepción confirma la regla.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Cazador, mentidor.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Nadie quiere la salud más que el paso.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Le dieron como a violín prestado.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Antes muerte que vergüenza.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
A cama pequeña, échate en medio.
Lo escrito, escrito esta.
A amante que no es osado, dale de lado.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Bueno de asar, duro de pelar.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Hijo de tigre: tigrillo.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Hacer de su capa un sayo.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Padecer cochura por hermosura.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Es tiempo de vacas flacas
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.