Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
La muerte hace reflexionar.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El mejor suegro, vestido de negro.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Hacerse de la vista gorda.
Mal acaba quien mal anda.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Bien vivió quien bien se escondió.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Quien escucha, su mal oye.