La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Toda demasía enfada y hastía.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Lección dormida, lección aprendida.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Detrás de la soga va el caldero.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Parece hormiga y es avispa.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Alabanza propia es vituperio.
Es como el basurero que quema por debajo.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Del lunes la luna es buena.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El que huye, obedece.
A quien presta nada le resta.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Bicho malo nunca muere.
Muerte y venta deshace renta.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Juez que dudando condena, merece pena.
Cada día sale el sol, se vea o no.