Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cochino matado, invierno solucionado.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
A camino largo, paso corto.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Del falso bien viene el auténtico mal
El mal comido no piensa.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Niebla en verano, norte en la mano.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
En Octubre echa pan y cubre.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Cielo estrellado, tiempo variado.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Suelo mojado, cajón seco.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
A fullería, cordobesías.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
El mal trago pasarlo pronto.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Ante la duda, abstente.
A otra puerta, que ésta no se abre.
El pobre de su pobreza no sale.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Poderoso caballero es don dinero.
No hay peor tienda que la vacía.