Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Hacer ruido, para sacar partido.
La mujer hermosa es peligrosa.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
A cada puerta, su dueña.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
A la par es negar y tarde dar.
Quien te altera te controla.
El que fía, o pierde o porfía.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Acometer hace vencer.
La barca pasa, la orilla queda
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
La mejor palabra es la que no se dice.
Llagas viejas, tarde sanan.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
A quien vela, todo se le revela.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Aseada aunque sea jorobada.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Piensa la araña que todos son de su maña.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Alabanza propia, mentira clara.