Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Esto son habas contadas.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Estar en tres y dos.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Casarás y amansarás.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Cada ollero alaba su puchero.
Buen moro, o mierda u oro.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Nadie se muere dos veces.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Amistades conserva la pared medianera.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
A buen bocado, buen grito.
A escote nada es caro.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.