Quien más tiene, más quiere.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
De la risa al duelo un pelo.
Las arrugas son la tumba del amor
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Maestre por maestre, seálo éste.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Malo es callar cuando conviene hablar.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Toma una cucharada de tu misma medicina.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Hacer de su capa un sayo.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Cada pez en su agua.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Eso pasa en las mejores familias.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Ir por lana y volver trasquilado.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
A la burla dejarla, cuando más agrada.