A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Ser lento en dar es como negar.
Al amigo con su vicio.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Pan ajeno nunca es tierno.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Abogacía, que una boga y otra cía.
Pies fríos, corazón caliente.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
La unión hace fuerza.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Casa de esquina, para mi vecina.
Donde hay carne, hay hermosura.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Oro es, lo que oro vale.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
La ausencia causa olvido.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Ojo por ojo y diente por diente.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
No dar su brazo a torcer.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Buena es la regla, si la regla es buena.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.