Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
A amo ruin, mozo malsín.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Cada uno es artífice de su ventura.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Sacar las castañas del fuego.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Llenarle la cuenca a alguien.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Ignorante y burro, todo es uno.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Oye primero y habla postrero.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Burlas de manos, burlas de villanos.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Casa vieja todo es goteras.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Siempre habla quien menos puede.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Pan no mío, me quita el hastío.
La suerte es de los audaces.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El celoso no puede ser jocoso.