Cada cosa nace para su semejante.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Las cosas caen por su propio peso.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El primer deber del amor es escuchar.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Quien mucho desea, mucho teme.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Para alcanzar, porfiar.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Dos es compañía, tres multitud.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Razones sacan razones.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Quien nada hace, nada teme.
Al amigo, nunca lo pruebes.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A cada paje, su ropaje.
Yo para ser feliz quiero un camión.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Iguales, como cabo de agujeta.
Una alegría esparce cien pesares.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Joya es la fama para bien guardarla.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Disfruta solo los placeres del momento.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.