El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Saber amar es mucho saber.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Amar sin padecer, no puede ser.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Quien se casa, casa quiere.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Mujer mayor, es la mejor.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
En la duda, ten la lengua muda.
Estar armado hasta los dientes
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
A grandes cautelas, otras mayores.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
No hay atajo sin trabajo.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Aseada aunque sea jorobada.
La sed por el oro, socava el decoro.
Con el engañador, se tú mentidor.
Novia para siempre, mujer para nunca.
La vida es una universidad.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Casarse bajo el palo de la escoba
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero