Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
No hay alegría sin aburrimiento
Del odio al amor hay solo un paso.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Boticario sin botica, nada significa.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Iglesia, o mar, o casa real.
Qué satisfacción estar enamorado
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Ojo por ojo, diente por diente.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Dar la callada por respuesta.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Vive tu vida y no la de los demás.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Lo barato cuesta caro
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Juntos pero no revueltos.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Jugar bien sus cartas.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Jurar como carretero.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
No eches toda la carne al asador.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Vale más saber que tener.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Dios da, nunca vende.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.