Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
La abundancia da arrogancia.
La alegría en el alma sana se cría.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
A barriga llena, corazón contento.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Callar como puta tuerta.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
A secreto agravio, secreta venganza.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Cada uno habla como quien es.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Alabanza propia es vituperio.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Una mentira puede matar mil verdades.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada