Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Los compañeros de cama se escogen de día
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Todo mono sabe en que palo trepa.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Lo que siembres, recogerás.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Más perdido que un moco en una oreja.
Soñar no cuesta nada.
A buen salvo está el que repica.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
La ambición mató al ratón.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Esquílalas pero no las desuelles
La prisa produce desperdicios.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Agárreme, que llevo prisa.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
A chico pajarillo, chico nidillo.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Todo lo muy, es malo.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.