Todos los extremos son malos.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Nadie llega a bachiller, sin estudiar y aprender.
Madrastra, madre áspera.
El hombre propone y Dios dispone.
Cuando te den, da.
La alegría da miedo
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Mal se saca agua de la piedra.
El flojo trabaja doble.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Mojarse el potito.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Año de endrinas, año de espinas.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Es más fácil, decir que hacer.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Músico pagado no toca bien.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
El mejor escribano echa un borrón.