¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Acometer hace vencer.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
De desgraciados está el mundo lleno.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
A mala leña un buen brazado.
Jugar y pasear solo por recrear.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
El borracho fino, después del dulce, vino.
A buenas horas, mangas verdes
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El que tiene salud es rico.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La casa no es un barco.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Barbero, o loco o parlero.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
De padres bocois hijos cubetas.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
O la bebes o la derramas.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.