El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Buitres y milanos, primos hermanos.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Agua que huela, no la bebas.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Parejo como las calles de León.
Ese huevito quiere sal
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Lo que está por pasar pasará.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Comer sin vino, comer canino.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
El ignorante es poco tolerante.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Duro de cocer, duro de comer.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Mal me huele, quien mucho huele.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Aprendo mientras vivo.
Más vale odiado que olvidado.
Año de hierba, año de mierda.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Haz bien y vive alegre.
El que se afloja se aflige.
Abril, lluvias mil.