A más servir, menos valer.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Burgáles, mala res.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
De esta agua no beberé.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Amigos pobres, amigos olvidados
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
A casa vieja, portada nueva.
La vida mejora de hora en hora.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Hombre casado, burro domado.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Si te he visto no me acuerdo.
A casa de tu tía, entrada por salida.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
A la hija mala, dineros y casalla.
La menta, el amor aumenta.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Poco freno basta, para la mujer casta.
A quien no la teme, nada le espanta.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."