Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Obra acabada, maestro al pozo.
Hombre prevenido vale por dos.
Algo es el queso, pues se da por beso.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Con la muerte todo se acaba.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El que se casa, por todo pasa.
Al que le pique, que se rasque.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Al potro y al niño, con cariño.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
El ladrón no roba jamás una campana.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Lección dormida, lección aprendida.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
No oigo, soy de palo.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
El barco de las promesas ya zarpó.
Con pelito... no hay delito.
Salud y fuerza en el canuto.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Donde se está bien nunca se muere
Echar confites a un cochino, es desatino.
Agarrando aunque sea fallo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Es tiempo de vacas flacas
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.