Atáscate, que hay lodo.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Los golpes hacen silencio.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
No seas mono, porque te bailan.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
el fracaso es la madre del éxito.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Quien te ha visto y quien te ve.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
A caballo ajeno, espuelas propias.
El hambre es una fea bestia
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El santo ausente, vela no tiene.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
La felicidad da la vista a un ciego
El que en casarse acierta, en nada yerra.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El empezar es el comienzo del acabar.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
No hay tonto que no se tenga por listo.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Poco y entre zarzas.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Abril frío, poco pan y poco vino.
La felicidad es como un león insaciable
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Lo que se ve, se aprende.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.