Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Son cáscaras del mismo palo.
El que no agradece, al diablo se parece.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Chocolate que no tiñe, claro está
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Más vale estar pelada que amortajada.
Ir de capa caída.
El tiempo no pasa en balde.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Ayudaté y serás ayudado.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El tiempo no perdona a nadie.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Criticar es más fácil que imitar.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Con tontos, ni a coger hongos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Tres al saco y el saco en tierra.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.