Consejo no pedido, consejo mal oído.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
El tono afectuoso cautiva el oido.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Según es el dinero, es el meneo.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Todos los oficios son difíciles.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Paso a paso se hace camino al andar.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Quien hizo una...hace dos
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Mejor prevenir que lamentar.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
A cazuela chica, cucharadica.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Bien convida, quien prestó bebe.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A cada cosa le llega su tiempo.
Son cáscaras del mismo palo.
El silencio no ha sido jamás escrito.