Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Puta y buena mujer, no puede ser.
La risa hace buena sangre
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Todo salto tiene riesgo.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Ambicioso subido, pronto caído.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Arca abierta al ladrón espera.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Quien baila y canta, su pena espanta.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
El que no te conozca, que te compre.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Mucho ruido y pozas nueces.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Una en el papo y otra en el saco.
Intelecto apretado discurre que rabia.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
A la mujer y a la suegra, cuerda.