A quien no le sobra pan, no críe can.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
La ley pareja no es dura.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Los celos ciegan la razón.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A la prima, se le arrima.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Obra común obra de ningún.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
No se manda al corazón
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Cuanto más primos, más adentro.
Dios castiga sin palo ni piedra
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
El casado casa quiere.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Por puerta abierta ladrones entran.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
No hay mejor condimento que el hambre.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
¿Quién con una luz se pierde?