Olla todos los días, a un santo cansaría.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
A flores nuevas, afeite perdido.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Los frailes en jubón, hombres son.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Lo escrito, escrito esta.
A camino largo, paso corto.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Susto meado mejor que sangrado.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Alegría y desgracia no son eternas
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Dar carne al lobo.
Atente al santo y no le reces.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
De refrán y afán pocos se librarán.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Este navega con banderita de pendejo.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Casa sin sol, no hay casa peor.
No hay mejor cuña, que la de la misma madera.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Mujer enferma, mujer eterna.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.