Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El inicio es la mitad de la tarea.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Bien te quiero y mal te hiero.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Bebo poco, más quierolo bueno.
A cada cabeza, su seso.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Ni es carne, ni es pecao.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Lo que bien empieza, bien acaba.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Hacer agua los dientes.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
De suerte contentos, uno de cientos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
No hay boda sin doña Toda.
Hacer pinitos.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.