Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
La belleza siempre tiene razón
Hacer pinitos.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Allega, allegador, para buen derramador.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Compuesta, no hay mujer fea.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Donde no hay regla se pone ella.
Del mirar nace el desear.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Quien no llora, no mama!
Artero, artero, más non buen caballero.
La sangre humana es toda del mismo color.
En almoneda, ten la boca queda.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
En boca cerrada no entran moscas.
No enturbies aguas que hayas de beber.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
En la variación consiste el gusto.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
la ropa son alas.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna