Amigo y vino deben de ser añejos.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Haz lo que creas que está bien.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
El que no te ama, burlando te difama.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Quiéreme poco pero continúa
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
La vida es así, y el día es hoy.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Fiate de Dios y no corras.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Quien es feliz habla poco
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Esto es el pan nuestro de cada día.
De puta a puta, taconazo.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Gracias que hacen pero no la ven.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Nadie nace enseñado.