Quien escucha, su mal oye.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Aprendo mientras vivo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Incluso el día más largo tiene un final
Haber gato encerrado.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
La sierra, con nieve es buena.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Remendar y dar a putas.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Piensa la araña que todos son de su maña.
El hambre es una fea bestia
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Con promesas no se cubre la mesa.
Allega, allegador, para buen derramador.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Es agua derramada.
La necesidad tiene cara de hereje.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.