Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Mal se conforma con el viejo la moza.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
De sabios es cambiar de parecer.
Más se junta pidiendo que dando.
No hay secreto si tres lo saben.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Donde hay gana, hay maña.
Aire colado, a muchos ha matado.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
En Mayo crece el tallo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El sol sale para justos y pecadores.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Creer a pie juntillas.
El que presta, a pedir se atiene.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Burla pesada, en veras acaba.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
La belleza siempre tiene razón
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
El que antes muere, antes lo entierran.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Bien está lo que bien acaba.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Beneficios son cadenas de obligación.
Lo bien hecho bien parece.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.