Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
De sabios es cambiar de parecer.
No hay secreto si tres lo saben.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Más se junta pidiendo que dando.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Donde hay gana, hay maña.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Aire colado, a muchos ha matado.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El sol sale para justos y pecadores.
En Mayo crece el tallo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
El que presta, a pedir se atiene.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Creer a pie juntillas.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
La belleza siempre tiene razón
Burla pesada, en veras acaba.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El que antes muere, antes lo entierran.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Bien está lo que bien acaba.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Lo bien hecho bien parece.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Beneficios son cadenas de obligación.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.