Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El que la sigue la consigue.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
No hay doctrina como la de la hormiga.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
La mala vida acaba en mala muerte.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
A creer se va a la iglesia.
A golpe dado no hay quite.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Tras cada pregón, azote.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El fraile, la horca en el aire.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
No te metas en querellas ajenas.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
La misa, dígala el cura.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Más puede diligencia que ciencia.
Me cayó como patada en la guata.
Hace más el que quiere que el que puede.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
La fuerza vence, la razón convence.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Hay que creer, rajar o desastillar.
El dedo malo, se corta y se vota.
En carrera larga hay desquite.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Bolsa llena, quita las penas.
Limosnero y con garrote.
Calva buena, luna llena.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Lobos de la misma camada.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.