Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Admisión de delito, relevo de prueba.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
El que es buen juez por su casa empieza.
Un indio menos, una tortilla mas.
El que calla, otorga.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
Donde manda el amo se ata la burra.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
El que manda, manda.
La justicia no corre, pero atrapa.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Ruego y derecho hacen el hecho.
Machete caído indio muerto.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Mala olla y buen testamento.
Juicios tengas, y los ganes.
La excepción confirma la regla.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Qué pacaya te echaste encima!
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
Puro de Cobán, solo comen y se van
La manda del bueno no es de perder.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.