Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Buen corazón quebranta mala ventura.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Las deudas de juego son deudas de honor.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
La comprensión siempre llega más tarde.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Pereza, llave de pobreza.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Panza llena, quita pena.
Para buena vida, orden y medida.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Le quedo como anillo al dedo.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
El abad canta donde yanta.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
El daño hecho no tiene remedio.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Maldigo el diente que come la simiente.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
A palabra necias, oídos sordos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Ponerle el cascabel al gato.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Paja triga hace medida.